domingo, 19 de septiembre de 2010

Simplemente... FRIDA!

Frida fue una mujer mexicana, revolucionaria y vivaz. Nació el 6 de julio de 1907 y es reconocida a nivel mundial por el colorido de sus pinturas, por su historia de vida y por sus grandes autorretratos.
 
Un 17 de septiembre, a sus 18 años, el bus en el que viajaba luego de salir de su escuela chocó contra un tranvía lo cual le ocasionó múltiples lesiones entre esas la fractura de su columna vertebral... este accidente más que trágico fue un renacer para esta artista ya que gracias a esas lesiones, y a la aburrición que le causaba estar postrada en una cama, descubrió el arte de la pintura; encontró en el lienzo la forma más clara para expresar su dolor. 

Amó a Diego con pasión y sin condición. Fiel al cigarrillo y al alcohol, dos vicios que nunca dejó. Esta uniceja y colorida mujer marcó una diferencia en el arte de la pintura simplemente mostrándose como era. Todo su éxito se lo atribuía a su dolor por eso expresa sin tristeza que "Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior."

Hubo un punto de su recuperación que ella catalogó como "castigo", debido a su lesión le tenían que poner un corsé de hierro para ayudarle a enderezarle la columna. En la imagen se ve un autorretrato de Frida, sola y triste. Se dice que los clavos que lleva en el cuerpo significan el dolor que sentía por el accidente que había sufrido pero el clavo más grande está situado en su corazón indicando el desconsuelo que vivía por el daño emocional causado por Diego. 


Siempre utilizó su sufrimiento como inspiración para su arte; su colorido arte. Diego Rivera, un gordo grande que también fue un reconocido pintor mexicano fue el principal admirador de Frida; era un hombre infiel que cruzó el límite del respeto al tener como amante a la propia hermana de ésta. Frida nunca pudo ajuiciarlo, se conformaba con su presencia y con el amor tan pasional que le daba; además, era el único que conocía su historia y que de cierta forma la había ayudado a superarse. Él amaba su pinta mexicana que consistía en un atuendo tradicional mexicano que era conformado por vestidos largos y coloridos, y joyas grandes y ostentosas.
 

Recordada por su alegría, por su energía y por las infinitas ganas de vivir; por su arte colorido, sin tapujos, lleno de sentimientos y más que todo de sufrimiento, infestado de realidad y de crudeza. Así era Frida, una mujer carismática y acelerada, marcada por la revolución y el arte. Vivió, sufrió, pintó y marcó una huella en el arte ... imborrable. 

Como dejó claro en sus últimos pensamientos expuestos en su diario "Espero alegre la salida y espero no volver jamás"... su lucha incansable había terminado. 

Viva México, viva la revolución... VIVA FRIDA!




¿

No hay comentarios:

Publicar un comentario