No hace falta que digas nada, estoy bien así. No, ya te dije que no... así estoy bien. Gracias por el esfuerzo. Gracias por tratar diariamente de entenderme. Dar sin recibir es la clave, pero algunas veces si espero que me respondás algo. No te pido que hagás algo que no quieras, no obvio no; esa no es mi intención. Si lo harías, tú te sentirías extraño haciendo cosas que no quieres hacer y yo me sentiría como una mujer que pretende cambiarte; no lo soy, sé que no lo soy.
Es importante saber qué quiero para mi vida, saber qué me gusta y qué no pero entendé, soy un ser humano y hay días que me gusta una cosa y hay días que me gusta otra. Hay días que pienso que algo es normal, otros, simplemente me parece extraño. Así soy y me parece normal, muy normal.
Soy como soy... nada que hacer, o sí, de pronto sí hay cosas para hacer, sólo que me siento rara cambiando cosas por alguien... cosas que he hecho toda mi vida. Las omito, las callo, las olvido... pero ahí están flotando en mi mente para salir cuando menos pienso y lo más seguro para incomodarte.
Pedir perdón no es mi fuerte, sé que toca algunas veces... pero me cuesta hacerlo. Lo hago por personas que de verdad significan algo para mi vida, así que si nunca te pido perdón por algo que sé que hice mal... pues no significas mucho o de pronto sí, sólo que para sentir que alguien significa mucho toma su tiempo.
En sí, soy normal. Voy y vuelvo como todos. Digo, callo, lloro y rió... normal. Eso sí, amo cada cosa que hago, me entrego totalmente a la persona que amo, hago lo que sea porque una amiga pare de llorar... no me gusta la tristeza, creo que no vale la pena perder el tiempo.
No me haces daño, sólo sonrío. Gracias, mil gracias. Como siempre he dicho... hay cosas innecesarias en la vida pero hay otra muy necesarias y sonreír es una de ellas.
Quédate ahí... ahí estás bien. No sería conveniente que te fueras... por lo menos no para mí.
Así ... nada más. Quédate ahí, ahí estás bien... no crees?

No hay comentarios:
Publicar un comentario